Abstract
Calls for accountability in America's schools have created increased
responsibilities for educational leaders. In this article, we describe and
discuss a study of elementary, middle, and high school principals'
perceptions of the state-wide educational accountability program in North
Carolina. The respondents indicated that the state's accountability program
has had its greatest impact on how they monitored student achievement,
aligned the curriculum to the testing program, provided student remedial or
tutorial opportunities, assigned teachers to grades levels or subjects, and
protected instructional time. Views of some components, such as measures of
school effectiveness, school safety standards, expectations and promotion
standards for students, and financial bonuses received by staff members in
schools that meet expected achievement standards, were viewed favorably. In
contrast, the No Child Left Behind Adequate Yearly Progress (AYP)
requirement (incorporated into the state's accountability program), testing
requirements for Limited English Proficiency students and special education
students, the sanctions applied to schools that do not meet expected growth,
and the school status designation labels that are applied to schools based
upon student achievement were perceived more negatively. The predictable and
unpredictable outcomes of a mandated accountability program on the
perceptions (and behavior) of school principals create important
considerations which are discussed for policy-makers and other professionals
dealing with standards-based reform.
Keywords: Accountability; principals; leadership roles and responsibilities;
reform.
Opiniones del impacto de la rendición de cuentas en los roles de
directores/as de escuelas
Resumen
Las propuestas para aumentar la de rendición de cuentas (accountability) en
las escuelas de América han incrementado las responsabilidades de los
directores/as de escuelas. En este artículo, describimos y discutimos un
estudio de las opiniones de los/as directores/as de escuelas secundarias del
estado de Carolina del Norte. Los respuestas indican que el programa de
rendición de cuentas del estado ha tenido su impacto más grande en: cómo
supervisar los logros de los estudiantes, alinear los planes de estudios con
las evaluaciones, implementar tutorías y oportunidades para estudiantes con
dificultades de aprendizaje, asignar profesores de acuerdo a temáticas y/o
grados-niveles, y proteger los tiempos dedicados a la instrucción. Acciones
como mediciones de la eficacia de las escuelas, establecimiento de
estándares de seguridad, estándares y expectativas sobre el aprendizaje para
los estudiantes, y estímulos financieros para los miembros del equipo de las
escuelas que alcanzaron los estándares apropiados, recibieron evaluaciones
positivas. En contraste, el nivel anual de progreso adecuado (Adequate
Yearly Progress AYP) de ley federal Sin abandonar ningún niño (The No Child
Left Behind) incorporado en el programa de la responsabilidad del estado),
los requisitos de evaluación de los estudiantes que están aprendiendo inglés
como segundo idioma y de educación especial, las sanciones que se aplicaron
a las escuelas que no obtuvieron los logros previstos, y la designación de
estatus a las escuelas basadas en los logros académicos de los estudiantes
fueron percibidos negativamente. Finalmente pensando en aquellas personas
que participan en la toma de decisiones y otros profesionales que se ocupan
de reformas basadas en estándares, se discuten los resultados previsibles e
imprevisibles de un programa de rendición de cuentas
(accountability) implementado mandatoriamente, sobre las opiniones (y
comportamientos) de los/las directores/as de escuelas.
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